Archivo por meses: Mayo 2017

¿CÓMO COMER BIEN SIN VIVIR AMARGADO Y SIN ENGORDAR?

 

En este mundo contemporáneo en el que la obesidad campa por sus respetos y sus dos principales pandemias (diabetes y enfermedad cardiovascular) aumentan sin cesar, proliferan en paralelo dietas y regímenes de lo más variopinto, junto con nuevos credos (el veganismo, vegetarianismo etc) en un intento de escapar, no a la quema, sino a la falta de quema de grasas. Prometo que un día analizaremos los peligros de estos “inventos” contemporáneos.

Otros piensan que para estar en forma hay que vivir amargado y privado de todo pero eso no es verdad. Sólo hay que comer con sentido común y hacer algo de ejercicio. Adjuntamos una tabla en la que se esbozan las líneas maestras de una alimentación sana.

 

 

 

 

¿HAY ALIMENTOS PROHIBIDOS?

Es verdad, es verdad. No hemos hablado de la cervecita, del vino de Rivera del Duero, del chorizo, del chocolate. ¿Debemos renunciar a ellos? No por cierto, pero de eso hablaremos en el próximo artículo. Baste como adelanto que los mayores cátedros y gurús del tema a veces fallan en explicar la situación con la sabiduría y sencillez de nuestras madres: “lo que mata es la cantidad”.

NI TANTO

NI TAN CALVO

 

 

 

 

 

 

 

 

Ignacio Nájera García-Segovia

Gerente de Ortopedia Orto-Center

 

ARTROSIS Y MUJER (II): PREVENCIÓN Y MEJORA

                                                                                                                        

Veíamos en el artículo anterior que la mujer tiene más tendencia que el hombre a padecer artrosis. También veíamos que algunos de los factores determinantes de esta enfermedad son modificables, y uno de ellos, no poco importante, es el entorno de trabajo, ya sea el que se desempeña fuera de casa como el doméstico. Hoy queríamos centrarnos en esta cuestión porque, al ser muy modificable, se pueden adoptar medidas efectivas para prevenir esta patología y mejorar de un modo efectivo la calidad de vida de la mitad, o más, de la población.

EL MERCADO LABORAL FEMENINO

Según un estudio efectuado por el instituto de la mujer, resumido en el gráfico de debajo, hay sectores de actividad en los que la presencia de mujeres es mucho mayor que la de hombres. Esto nos da pistas sobre algunos de los problemas de salud que de ellos se pueden derivar.

  • Las mujeres tienen una enorme presencia en trabajos administrativos, en los que tienen que pasar muchas horas sentadas junto a una mesa, con los consiguientes problemas de sedentarismo, malas posturas de espalda y cervicales.
  • También tienen una gran presencia en hostelería donde en muchas ocasiones hay que pasar mucho tiempo de pie, lo que perjudica pies y rodillas, además de la mala circulación, etc.
  • Por último, en empleos no cualificados, donde destacan por su ingente número las trabajadoras de la limpieza, las labores repetitivas y a menudo en posturas forzadas (limpiar cristales…) fomentan las enfermedades articulares como la artrosis, en manos, dedos, pies y espalda.

¿QUÉ PUEDEN HACER LAS AFECTADAS PARA MEJORAR ESTA SITUACIÓN?

En los trabajos que requieran estar mucho tiempo sentados, donde incluimos también los de tipo directivo donde hay que asistir a largas reuniones:

  • Hay que sentarse lo más atrás posible, apoyando la columna firmemente contra el respaldo, que ha de sujetar fundamentalmente la zona dorso-lumbar. Así se consigue que la espalda mantenga su postura fisiológica, evitando desgastes de los discos intervertebrales.
  • Las rodillas deben formar ángulo recto con las caderas
  • La mesa debe llegar a la altura del esternón y la silla debe estar cerca de la mesa. Con esto se evita tener que encorvarse.

En los trabajos que requieran estar de pie

  • Si es posible, caminar en vez de estar parados, como por ejemplo en los trabajos de vigilante jurado, policía…
  • Si no hay más remedio que estar de pie parado (barra del bar, peluquería, etc.) poner siempre un pie más adelantado que el otro y cambiar a menudo de posición, de este modo vamos alternando el lado del cuerpo que absorbe el peso mientras que el otro descansa.
  • Algo de tacón, entre 2 y cinco centímetros, descarga un poco los talones y espalda, y sobrecarga razonablemente la zona delantera del pie. Más de 5 cm nos ocasionará, a la larga, hundimiento de los metatarsos.
  • Hay que caminar con la cabeza erguida y en postura relajada. Si vamos mirando al suelo la espalda se encorvará automáticamente. Si queremos ir demasiado erguidos alteraremos las curvas naturales de la columna.

En los trabajos domésticos, en los que hay que pasar largos períodos de estar de pie, adoptar posturas forzadas (para limpiar cosas que están altas o bajas), y/o repetitivas, hay que procurar organizar las tareas de modo que:

  • Se alternen las actividades, para no estar demasiado tiempo seguido de pie, inclinado fregando …
  • Se intercalen períodos de pequeños descansos entre tareas. Esto nos servirán para estirarnos, relajarnos, etc.
  • Modificar el mobiliario, especialmente mesas y sillas, recordando que lo blando es perjudicial (sofá, sillón, cama) y adecuar la altura de los objetos, la iluminación, etc.

¿QUÉ  PODEMOS HACER LOS HOMBRES?

Las tareas domésticas han sido una competencia exclusiva de las mujeres hasta hace unas pocas décadas. Las larguísimas jornadas laborales, tanto en campo como en ciudad, dejaban al varón el tiempo justo para cenar y dormir. Pero el acortamiento de las jornadas laborales, los fines de semana de dos días o dos días y medio, así como la incorporación masiva de las mujeres al mercado laboral, hacen factible, justa y necesaria la participación de los hombres en las tareas domésticas. Y debería buscarse en este reparto de las tareas llegar al 50% de las mismas, cada uno según su habilidad. En este sentido, en la medida en que los varones, planchemos, barramos, freguemos y limpiemos, ahorraremos a las mujeres, en este aspecto más frágiles, horas de estar de pie, que pueden aprovechar para caminar más y cuidarse mejor.

Además, las tareas domésticas suponen una sobrecarga física y psicológica y disminuyen el tiempo y la calidad del descanso, propiciando la acumulación de la fatiga. Compartir esta carga con los hombres mejorará el descanso de las mujeres. Obrando así todos saldremos ganando porque tendremos más armonía familiar, enviaremos un potente mensaje educativo a nuestros hijos e hijas y trabajaremos activamente por la salud de la mitad de la humanidad.

Ignacio Nájera García-Segovia

Gerente de Ortopedia Orto-Center

Pie plano e inestabilidad

 

El pie plano produce inestabilidad en las articulaciones de este miembro y como consecuencia se incrementa notablemente el riesgo de sufrir esguinces de tobillo y caídas que pueden terminar en fracturas óseas. Esto puede evitarse fácilmente con una plantilla ortopédica adecuada. Revisa tus pies periódicamente y ganarás en salud.

Ignacio Nájera. Gerente de ortopedia Orto-Center. Madrid